Subnormales hay en todos sitios, pero como los del tren, pocos. Se une la estupidez humana, el pensamiento de ombligo y el hecho que no te puedes levantar e ir porque tienes tu asiento al lado, en frente o donde te toque.
Hay veces que si uno dejara su instinto salir, se quedaria tan agusto y probablamente despues en la carcel.
Como ejercicio imaginad un grupo que va a despedida de
soltera/cumpleanios/me da igual a sevilla de fiesta y que entre otras cosas se clasifican segun los personajes de sexo en nueva york. Dios mio que he hecho yo para merecer esto… Y tambien cuanto lo disfrurtaria y le sacaria partido Sergio.
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